OPINIÓN: No se necesita un muro fronterizo en el Parque Nacional Big Bend
Por: Eero Schauman, colaborador de Skyline
ALPINE — Habiendo recorrido gran parte del país, visitado las ciudades más grandes y varios parques nacionales, nada se compara con Big Bend, y ahora esa experiencia está en riesgo.
La pureza y singularidad de Big Bend están siendo amenazadas. Con la inminente construcción del muro, varias zonas del parque podrían quedar restringidas para los visitantes o incluso cederse a México, incluido el propio río.
La administración de Donald Trump ha impulsado acciones tanto en el Parque Nacional Big Bend como en el parque estatal Big Bend Ranch, continuando una tendencia de construcción en reservas naturales y áreas protegidas.
Hace apenas unas semanas, el Departamento de Seguridad Nacional eximió 28 leyes relacionadas con la protección ambiental y la preservación histórica y arqueológica para avanzar con el proyecto. Para los residentes de Alpine, la importancia de Big Bend siempre ha hecho evidente la necesidad de estas protecciones.
Con más de mil millas cuadradas de extensión y 118 millas a lo largo del Río Grande, el parque representa un enorme desafío en términos de logística y planificación de construcción. A esto se suma que la política del muro fronterizo parece particularmente innecesaria en esta región.
También resulta cuestionable considerando el “éxito” de los esfuerzos por reducir los cruces ilegales. Según The Texas Tribune, entre 2023 y 2025, los cruces en el parque disminuyeron un 74%, pasando de 11,823 a 3,096.
Con las tasas de inmigración ya en descenso antes de estas medidas, la construcción de un muro industrial y visualmente invasivo parece más un gesto político una demostración de control y poder que una solución real al problema migratorio.
Residentes locales y funcionarios electos han manifestado su rechazo a la construcción, utilizando redes sociales como TikTok e Instagram para expresar su preocupación e indignación. Bajo el tema “Protejamos el parque”, la comunidad se ha unido, y coincido con ese llamado.
El muro no es bienvenido. Las personas afectadas están más preocupadas por proteger y preservar el entorno natural frente a la contaminación y la intervención humana, que por la inmigración ilegal.
Además, los millones de dólares destinados a la construcción en una sola sección del parque podrían invertirse en empleo y desarrollo económico, fortaleciendo una fuente clave de ingresos para la región.
Muchos esperaban que la salida de la exsecretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, al menos ralentizara el proyecto. Sin embargo, según cbp.gov, la construcción continúa avanzando sin señales de detenerse.
En conjunto, la región ha tomado una postura firme contra el muro. Funcionarios electos, como los cinco sheriffs de los condados de Hudspeth, Culberson, Brewster, Presidio y Terrell, firmaron una declaración instando a los responsables políticos a considerar “los intereses a largo plazo de nuestras comunidades”. Asimismo, pequeños negocios de Alpine, como PrintCo, The Alcove Social y Cowdog, han mostrado su apoyo difundiendo información y promoviendo una petición titulada Save Big Bend.
Quienes deseen sumarse pueden hacerlo visitando el sitio: https://c.org/vD6Ds9VnQH